miércoles, 2 de abril de 2014

El Montañero

Hekhet: diosa egipcia de la reencarnacion.
Ra: dios egipcion representado por el Sol.
Amanet: diosa egipcia del viento que no se puede ver pero que se puede sentir.


Esa mañana William Hadmon estaba convencido de que su suerte cambiaria a partir de ahora, en el interior de esas montañas sabia que encontraria lo necesario para empezar una nueva vida, sus dias de montañero y guia experto en aquella zona de el desierto le habian deparado muchas aventuras y poco dinero.
Pero las montañas Aleluya se las reservaba para él, en sus entrañas debian estar las valiosas reliquias que los Egipcios ofrecian a la diosa Hekhet. Desconocia porque a unas montañas de las que nunca habia regresado nadie, se las llamaba montañas Aleluya, o Ahhgulla como lo pronunciaban los viejos del lugar , pero al fin y al cabo no eran mas que leyendas de viejos y pueblos ignorantes.
Empezó su larga ascensión esperando encontrar una entrada antes de que el duro sol del desierto le obligara a parar, pero no habia llegado a la cima y ya se empezaba a notar la pesada carga de los rayos de Ra. Asi que no le quedó mas remedio que buscar una oquedad donde refugiarse que fuera lo suficientemente profunda para manterner en ella el frio aire de la noche anterior.
Pensó habia tardado demasiado en refugiarse y que el sol le habia afectado al cerebro al oir voces, silvidos y carreras apagadas desde lo profunto de la grieta, pero una vez tranquilizado se dió cuenta de que aquello era real, si, habia un sonido articulado pero ¿por quien? No habia nadie en esas montañas que se supiera y si lo habia no hubiera podido sobrevivir con un entorno tan hostil como es esa parte del desierto, a no ser que fuera la diosa del viento Amanet recorriendo aquellos pasadizos.
Sea cual fuere la causa no tenia nada que hacer hasta que cayera el sol , asi que decidió empezar a explorar el origen de aquellos extraños ruidos.
A medida que avanzaba le daba la impresión de que la fuente de aquellos sonidos se mantenia prudentemente a la misma distancia, sin embargo algo si que estaba cambiando , al final de el pasillo se apreciaba cierta luz que debia de filtrarse por alguna bobeda natural y que sin embargo oscilaba como si fuera algun tipo de vela.
Llegó a un lugar donde se ensanchaba el angosto pasadizo en forma de una pequeña plaza y descubrió con horror y curiosidad que aquella luz provenia de un candil decorado con la forma de una mujer con cabeza de rana, era una figura que él ya habia visto antes en los bazares para turistas, se trataba sin dudarlo de una representación de la oscura diosa de la reencarnación Heket, si no fuera por el echo de que el candil estaba encendido bien podia haber sido eso el tesoro que andaba buscando William.
Quizas fuera por curiosidad o por en ansia de tesoros por lo que




hasta aquí luego el texto original de Hector






cueva donde podria pasar la noche y protegerse de las bajas temperaturas que alli fuera hacia pero a mitad de la noche oyo una voz que provenia del interior de la cueva. Entro ya estando continuo el eco hasta llegar a una plaza, vió una luz y la siguió , llegó hasta una plaza donde estaba reposando un pequeño candil. Este se situaba al extremo de la piedra y al otro extremo habia una pequeña puerta, cogio el candil se puso de rodillas y empezo a gatear hacia el interior del tunel, se oian las ratas a su alrededor, el movimiento constante de los gusanos y el sonido agudo de las arañas. Pudo ver como un ser atravesó el tunel de lado a lado , agilizo la marcha para poder dar caza a ese ser. Cuando llegó donde habia visto por ultima vez a esa criatura torcio hacia la derecha, codia un viento frio que le hizo parar a reflexionar si merecia la pena volver , penso que no , debia proseguir y ver que era aquello que no era natural. Ando hacia delante, encontro varios caminos pero tenia el antojo de que era por aquí, la ambicion de saber que era aquello no le hizo percatarse de que las paredes se hacian cada vez mas pequeñas hasta el punto que no pudo proseguir la marcha. Escarbo con las manos el lateral de las paredes y logro pasar, de pronto vio que el suelo era de piedra y que en suelo habia unas pieles , como si la bestia cambiara de aspecto o de muda.
Siguio hacia delante hasta un contenedor, se metió dentro y oyo unas voces , se asomo y vio una criatura amorfa que se empezo a romper la piel, cuando termino deposito la piel sobre la piedra y cogio otra que llacia en el suelo y se la puso.empezo a sentir algo en sus talones como si le mordisquearan , luego por los brazon y luego los hombros, no podia salir hasta que consiguio levantar la mano y vio como una rata le habia arrancado el dedo, grito y la criatura que estaba al lado del contenedor se giró , le dió tiempo antes de que se volviera a girar de ver su deforme cara, me mordieron y me arrancaron las piernas, esas asquerosas ratas mientras ese moustro hizo sonar una pequeña campana que se situaba en la parte superior derecha de la puerta. Cayo el contenedor hasta una sala donde incineraban lo que estaba en el contenedor .
1.- la salida mortal ---> pag 5
2.- el castigo infernal ---> pag 6




pag 5:
cuando caí y el contenedor se dirigia hacia el incinerador vi como unos “esclavos” trabajaban para alimentar a la incineradora incinerando sus vertidos. Me lance y me agarre a un saliente de la pared derecha y me dirigi a una puerta, vaig trovar a les ores una palanca , la vaig agafar i despres la vaig soltar, de sopte van sonar unes campanes molt agudes, io vaig correr fins al limit de aquell tunel , pero vaig sentir com em perseguien. Quan vaig salir vaig vore la llum.

Fin del cuento LA SALIDA MORTAL

pag 6:
Quan vaig caure de dins del contenidor, eixi d'alli per una porta, pero a la eixida vaig trovar unes criatures que man agafat. Quan io me desperte un judgat ens va dar dues opcions, la primera opcio era ser u d'ells per a sempre, i la segona era treballar durant deu anys per a ells. Vaig triar la segona.
Ya han pasat deu anys desde el sucess i yo me he atravit a escriure aquest llibre.


Fin del cuento EL CASTIGO INFERNAL